Ingeniería azteca

Los Aztecas fundaron México en un islote del Valle de México, que estaba totalmente inundado por cinco lagos. Los aztecas fueron extraordinarios ingenieros hidráulicos y civiles, lograron erigir sobre el agua plataformas o pequeñas islas, totalmente artificiales. Un aspecto sorprendente de las grandes estructuras mesoamericanas es la carencia de tecnología avanzada que hubiera hecho posible su construcción; sin herramientas de metal, sin poleas y hasta quizás sin la rueda, esta arquitectura requería mano de obra en abundancia; sin embargo, fuera de este enorme requerimiento, los materiales parecen haber estado al alcance, ellos utilizaron principalmente la piedra en las construcciones predominantes en la arquitectura religiosa de Tenochtitlán, el uso de estas rocas para la construcción de Tenochtitlán y Tlatelolco, se explica no sólo por su gran abundancia, sino también por sus magníficas cualidades físicas, que combinan las características ideales para la construcción. Las piedras que usan mayormente son: Tezontle (Piedra volcánica porosa de color rojizo) y Basalto (Roca volcánica, de color negro o gris oscuro, de grano fino y muy dura). En la actualidad se conserva una parte del centro ceremonial, el templo principal de este recinto se realizó en siete etapas superpuestas y alcanzó una altura aproximada de 45 metros, cada una de estas 78 construcciones, sean torres o edificios, formaban parte del Templo Mayor. Tenían su unidad métrica y de peso. Estaba construida dentro de un lago, con un sistema de drenaje, canales de alivio y compuertas para prevenir las inundaciones, así como grandes calzadas que permitían el acceso a la ciudad. Transformaron el islote en una formidable ciudad y la convirtieron en la capital del imperio, que compartían con las ciudades hermanas y aliadas de Texcoco y Tlatelolco.

Dado que se encontraba sobre tierras lacustres, los aztecas tuvieron que idear un sistema de especial para construir, anclaron los edificios al suelo usando un sistema de pilares de madera; cortaban estacas de 10 mts de largo por 10 cm de ancho y las clavaban en el suelo blando, los pilares se rodeaban de pidra volcánica para añadir fuerza, entonces podían hacer muros por encima de esa base sin problemas. Idearon una serie de caminos elevados de hasta 14 mts de ancho, que conectaban la ciudad con la tierra firme; los pasos estaban sostenidos sobre pilares de madera como los que sostenían los templos y otros edificios; para hacer un paso se ponían dos filas de estacas, luego se rellenaba el espacio del medio con piedras y tierra hasta que sobrepasara el nivel del agua en varios metros, eso permitía a la calzada soportar mucho peso.

El lago donde estaba era salado, así que tenían acueductos con 1.20 mts de alto por 1 mt de ancho para suministrar a la ciudad de agua permanente y de calidad, el acueducto de Chapultepec transportaba las excelentes aguas del manantial que brota en las laderas de la montaña junto al borde del lago al Oeste de Tenochtitlán, hasta su centro; era de doble caño y abierta apoyado sobre un dique o murallón, no en arcos; el doble caño servía para que uno de ellos se usara mientras el otro se limpiaba o reparaba.

Las chinampas era un sistema que les permitió crear tierra nueva para cultivar alimentos. Son mini islas artificiales construidas sobre los lagos de 90 metros de largo por 10 metros de ancho. Las chinampas se construían tejiendo una red de palos que flotaban en el agua y aplilando juncos y hiernas por encima. Después se sacaba fango del lecho y se ponía encima de los juncos para formar la chinampa. Entre 4 y 6 hombres tardaban hasta 8 días en construir una chinampa media. A diferencia de los sembradíos de tierra firme, las chinampas eran altamente productivas. Gracias a esta tecnología, Tenochtitlán pasó de ser una ciudad tribal a una ciudad-Estado dominante y próspera.

Los Aztecas o Mexicas crearon una red de carreteras muy extensa. La ciudad pareció a los ojos de los españoles una segunda Venecia, pero mayor, con una gran red de calles y canales. Se requería tener conocimientos profundos de ingeniería civil, hidráulica y mecánica. Del centro salen calzadas que aún existen: Al norte era la calzada Tepeyac (hoy Calzada de los Misterios), al tocar tierra estaba el templo de Tonantzin (hoy ahí se encuentra la Villa de Guadalupe). Al noroeste está la Calzada de Tlatelolco–Tlacopan (hoy Tacuba) que tiene una bifurcación hacia Azcapotzalco (hoy Calzada Camarones). Al oeste está Tenochtitlan–Tlacopan (hoy México–Tacuba) que contaba con un acueducto que proveía agua a la ciudad desde el manantial situado en Chapultepec, la calzada a Tlacopan (Tacuba) existe hasta nuestros días (hoy Puente de Alvarado). Al Este una breve calzada conducía hasta una pequeña isla conocida como “El peñón de los baños” (donde hoy se encuentra el aeropuerto). Al sur se encuentran las Calzadas México–Iztalapala y
México–Xochimilco, cuenta con casi 12 km de longitud sobre las aguas; fue precisamente en la calzada de acceso a la capital desde Iztapalapa (hoy es la vialidad conocida como Pino Suarez, San Antonio Abad y calzada de Tlalpan). Esta calzada se interrumpe al salir de la isla para bifurcarse, con rumbo a Tequesquinahuac (Tacubaya), hoy Obrero Mundial; en su camino al sur se dirige a tierra con bifurcaciones hacia el oriente, hacia Mexicaltzingo–Iztapalapa, ésta toca tierra en la parte sudeste (hoy es el Eje 8 Sur Popocatépetl: Calzada de Mexicaltzingo–Ermita Iztapalapa). Una diagonal hacia una isleta era Cumbres de Maltrata y más adelante otra bifurcación hacia el oeste se dirigía a
Coyohuacan–Churubusco (actualmente corre sobre las calles de General Anaya, Héroes del 47 e Hidalgo) y continuaba en línea recta hasta Huitzpolco (Huipulco), donde una sección seguía hasta la tierra firme de Tlalpan y otra se convertía en la calzada México–Xochimilco (que subsiste hasta hoy).

Del mismo lado oriental estaba la magnífica calzada-dique o albarradón de Nezahualcóyotl, que corría sobre el lago uniendo a Mexicaltzingo con el Tepeyac. Esta magna obra hidráulica contenía las aguas, delimitaba territorios de pesca y cacería, evitaba inundaciones, y además evitaba que se mezclaran las aguas saladas de los lagos de Zumpango, Xaltocan y Texcoco. Separaba las aguas más saladas del lago de Texcoco, de las aguas parcialmente dulces de la parte occidental; de esta calzada dique no quedan restos, lamentablemente. De los diques destacaba el murallón que de norte a sur dividía el lago de Texcoco y las tres grandes calzadas que permitían el acceso a la doble ciudad de Tenochtitlan-Tlatelolco. Al este de la Ciudad, con 16 kilómetros desde el extremo sur del lago hasta el norte. Los muros fueron un trabajo de cestería hechos de palos, juncos, piedras y tierra. El dique tenía 3.70 de alto y 8 mts de ancho y se remató con compuertas que al bajar controlaban el nivel de agua.

Esto nos demuestra la increíble capacidad del ser humano que siempre se las ingenia para salir adelante, por eso no debemos temerle al futuro y siempre ser optimistas.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

w

Connecting to %s