YOLO no YODO

Es muy común escuchar entre los jóvenes hoy que basan su filosofía de vida en hacer cosas increíbles o disfrutar tu momento al máximo como si no hubiera un mañana. Incluso se tiene la frase “vale más la pena pedir perdón a pedir permiso” de modo que vale más la pena el momento vivido, contar con la experiencia a estar buscando quién te deje hacerlo o que simplemente no te dejen hacerlo. Es lo que se conoce como YOLO you only live once (solamente vives una vez).

Si conocemos la historia, en la antigua Grecia surgen diversas corrientes filosóficas en busca de la felicidad del hombre desde diferentes ejercicios que le permitan maximizar su experiencia en la vida al ser feliz. Una de estas prácticas es llamada epicureísmo, la cual basa su felicidad en el rechazo del dolor y la búsqueda del placer, ya que el hombre por naturaleza busca lo que le agrada y se aleja de lo que lo daña, por tanto el placer es bueno y el dolor malo. Entonces las cosas que hacen eran siempre en busca de placeres, pero es muy bien sabido que su exceso produce dolor, por ejemplo: tomar alcohol no es malo ni bueno, excederse en su consumo es placentero y sin embargo, después de llega la cruda la cual nos causa un dolor terrible a causa del abuso.

Podríamos pensar que no tiene sentido perseguir placeres para que después nos duela. Pero hay unos que valen la pena, por ejemplo: tomar un helado en un día caluroso no se equipara a aprender un nuevo idioma. Tener una escala de calores en cuanto al placer consiste en la intensidad y duración del mismo para ser considerado superior a otros. Esto es lo que los epicureístas afirmaban, no es vivir según los placeres sino que es necesario tomar los mejores placeres. No es cualquier placer como lo propone el YOLO, sino el que valga más la pena.

Por otro lado la escuela helenística del Estoicismo vive bajo la máxima: Carpediem, la cual nos puede sonar muy similar al YOLO. La diferencia radica en que YOLO es hacer mayor número de cosas en un día, en cambio Carpediem es aprovechar el día al máximo. En concreto el estóico va a disfrutar del día haciendo lo que debe en el momento que debe hacerlo. Es más parecido a lo que conocemos como minfulness, esa capacidad de concentrarte en lo que haces mientras lo haces, evitando distracciones.

Ahora bien, si cambiamos una sola letra de YOLO no como en los video juegos en donde tenemos muchas vidas, por lo que no importa cuántas veces mueres siempre puedes volver a empezar. Como vemos, la vida real no tiene muchas vidas, sino una sola. Cuando nosotros comenzamos a ver el transcurso de nuestra vida, nos damos cuenta que está acechada por un final: la muerte. Cuando vemos el final nos ponemos sombríos y sobrios, cambia la perspectiva de nuestros días: ahora todo tiene un peso.  La muerte da significado a lo que hoy vivimos para que dure siempre, que trascienda. Es por eso que en CAFE&co. proponemos YODO: you only die once (solamente mueres una vez). Si solo tienes una oportunidad de vivir ¿cómo la vivirías?

Advertisements

One Reply to “YOLO no YODO”

  1. A mi parecer el YOLO y el YODO están fundamentados en la misma premisa. Si sólo tienes una sola vida, o si sólo mueres una vez, ambas refieren al hecho de que lo mejor es disfrutar lo que haces y aprovechar tu tiempo.

    “… it implies that one should enjoy life, even if that entails taking risks, as if there would not be another chance for it”
    – Artículo de Wikipedia

    En el caso del YOLO, el uso popular de la frase lo ha convertido en una especie de escudo para actuar de forma insensata ante las situaciones, diciendo que es “mejor pedir perdón a pedir permiso”. Sin embargo, viene a ser el mismo problema con el Carpe Diem o el Epicureísmo. El problema radica en que los humanos tendemos a los bienes inmediatos, a los que nos hace sentir bien, aunque de forma momentánea, y nos escuda contra el dolor. Seamos honestos, a nadie le gusta el dolor, pero nos gusta las cosas fáciles que nos haga sentir bien.

    Por eso mismo es que el placer no es siempre la mejor opción. No es tampoco vivir según los mejores placeres o el que valga más la pena, sino del bien que mejor nos convenga.

    Si nos proponen emborracharnos y divertirnos en una fiesta o quedarnos en la casa y estudiar, según el epicureísmo, escogeríamos ir a la fiesta, porque de inicio quedarnos a estudiar no nos provoca ningún placer. Sin embargo si lo analizamos diferente y vemos qué opción nos llevará a mejores consecuencias futuras, sí escogeríamos estudiar y pasar un examen.

    Siempre es difícil esforzamos y trabajar duro para conseguir o alcanzar metas, porque por supuesto el dolor no es lo que buscamos con ello, sino conseguir un bien que nos haga sentir felices por más tiempo, esto es una felicidad que no se consigue con el materialismo del momento.

    Hágase saber que ello no quiere decir que las cosas materiales o salir a una fiesta sea malo. De hecho, los objetos nunca van a ser malos por sí mismos, sino que es bueno en tanto que son y malo en tanto que los utilizamos para mal. Por ejemplo, si analizamos el ejemplo de la fiesta, no podemos juzgarla como mala cuando recibo un placer al salir con mis amistades y divertirme en ella. Pero si voy a la fiesta y por eso descuido otras cosas más importantes, entonces el acto en sí, es malo, porque estoy afectándome y eligiendo un bien inmediato en lugar de aprender cosas nuevas que me serán más útiles y además, me provocarán una mayor felicidad a futuro.

    Siempre debemos procurar llevar a un equilibrio los placeres y las cosas que nos benefician. Entonces, volviendo al YOLO, es verdad que debemos aprovechar la única vida que tenemos porque sólo morimos una vez (YODO), sin embargo, es una idea errónea que la felicidad sólo se consigue por medio los bienes que nos provocan placer de manera inmediata. De hecho, si solo nos quedamos en la superficie y nos quedamos en la materialidad de la vida, nos quedamos en la ignorancia, y eso significa que limitamos nuestra inteligencia. No sabemos que no sabemos, de ahí, “la ignorancia es felicidad”.

    La misma ignorancia nos hace unos seres fácilmente manipulables. Debido a la misma falta de conocimiento, no tenemos las herramientas necesarias para filtrar la información que nos llega y saber elegir bien. Como decía Platón, “la ignorancia es entonces el origen de todos los males”.

    Esto nos deja para analizar, ¿Vivir como si no hubiera un mañana significa que debemos vivir al momento? ¿Se justifica las cosas que jóvenes hoy en día hacen porque quieren “disfrutar al máximo su vida”?

    No. Como se ha analizado, la vida inmediata no garantiza la felicidad y al contrario, limitas tus facultades, limitas tu inteligencia y ello quiere decir que no estás actuando plenamente.

    Liked by 1 person

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s